
El Cabildo de La Gomera quiere contribuir al derecho a una casa digna, además de garantizar la seguridad y la calidad de los hogares de la Isla, un objetivo al que, según anuncia el presidente de la Corporación, Casimiro Curbelo, se dirige una nueva línea de ayudas económicas que concede la Institución insular, y a la que ya pueden acogerse todos los propietarios que tengan necesidad de rehabilitar sus hogares.
Curbelo explica que acaba de abrirse el plazo para presentar las solicitudes, de modo que los gomeros y las gomeras disponen hasta mediados del proximo mes agosto para acogerse a esta convocatoria, a través de la que se financiará la eliminación de barreras arquitectónicas en viviendas protegidas y la mejora de las condiciones de accesibilidad, sostenibilidad y eficacia energética en las remodelaciones que se lleven a cabo en las viviendas libres.
“Se trata, en definitiva – expone -, de mejorar la habitabilidad de las casas y cumplir con uno de los compromisos asumidos al comenzar la presente legislatura, en la que no sólo aseguramos que se mantendría la línea de mejoras sociales que ya caracteriza a la Corporación insular, sino que también se trabajaría para que todos los vecinos y las vecinas de la Isla tengan una vivienda digna”.
Añade que los interesados deberán acudir al área de Vivienda del Cabildo, donde se les facilitarán los impresos, la documentación y las bases de estas subvenciones, y subraya que con carácter general podrán resultar beneficiados los propietarios de inmuebles y las comunidades de propietarios no afectados por ningún régimen de protección especial.
Resume que se sufragarán obras de adecuación estructural y constructiva, es decir, muros, paredes, techos, pilares y vigas, incluida la cimentación; se financiarán los trabajos destinados proporcionar condiciones de habitabilidad mínimas; la adaptación a la normativa vigente en materia de agua, gas, electricidad, saneamiento y protección contra incendios; la supresión de barreras arquitectónicas, y la adaptación de la funcionalidad de los hogares a discapacitados o mayores.
Además, las bases reguladores de las ayudas establecen que las viviendas y edificios que podrán acceder a ésta subvención deben tener más de 10 años de antigüedad, salvo si se trata de obras para suprimir las barreras de todo tipo para las personas discapacitadas o mayores de 65 años.
Se fija, asimismo, que los beneficiarios deberán ser propietarios de la vivienda y dedicar la misma a residencia habitual o permanente; estar empadronado y residir habitualmente en el municipio gomero donde se encuentre ubicada la casa; en caso de discapacitados, tener certificado el 33 por ciento de su minusvalía; no exceder los elementos comunes cuando se trate de comuninades de propietarios; que la renta de cada uno de los miembros de la unidad familiar no sea superior a 1.200 euros mensuales, y no haberse beneficiado de ayudas similares en los dos años anteriores.
El máximo representante insular señala, por último, que las ayudas serán concedidas teniendo en cuenta las circunstancia de cada caso, aunque todas las intervenciones deberán ajustarse a las prescripciones de planeamiento vigente y habrán de contar con las oportunas autorizaciones administrativas.