
Los socorristas para las víctimas del ciclón Nargis deben poder establecer "un puente aéreo o marítimo" para evitar otra "catástrofe" en Birmania, advirtió este martes la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
La gestión de la crisis representa un "enorme desafío logístico", ya que "hará falta al menos un puente aéreo o marítimo para enviar en gran cantidad la ayuda lo más rápido posible", destacó la portavoz de la OCHA, Elisabeth Byrs.
La ONU estima en un millón y medio el número de supervivientes que necesitan ayuda de emergencia. "Para alimentar a 750.000 personas durante tres meses se requerirán 55.000 toneladas de arroz, de las que habrá que importar la mitad", explicó.
Mientras, Birmania agradeció este martes a Estados Unidos el envío de su primer avión con ayuda, que llegó el lunes a Rangún, para los damnificados por el ciclón Nargis, pero reafirmó que no permitirá el ingreso de muchos trabajadores humanitarios, once días después de su paso devastador.
Las necesidades de cientos de miles de supervivientes de una de las peores catástrofes naturales de los últimos años, "han sido satisfechos en gran medida", declaró el vicealmirante Soe Thein, alto responsable militar de la junta en el poder en Birmania desde 1962, citado por el diario gubernamental New Light of Myanmar.
Estados Unidos y la ONU instaron el lunes al régimen birmano a actuar rápidamente en las zonas siniestradas para evitar más muertos y a facilitar ayuda internacional, cuya distribución quiere controlar el régimen militar.
"El mundo debería estar enojado y condenar", declaró el lunes el presidente estadounidense, George W. Bush, al criticar la actitud de la junta militar birmana.
"Es imposible decir cuántas personas han perdido la vida debido a la lenta reacción", del régimen, añadió Bush.
Tras aterrizar el lunes en Rangún, un primer aparato militar con ayuda, Estados Unidos prevé enviar el martes otros dos aviones más, según la Agencia estadounidense de Ayuda al Desarrollo (USAID).
"Las misiones de emergencia necesitan mucho material y dinero" pero "hasta ahora, la nación no necesita trabajadores humanitarios especializados", indicó Soe Thein.
Unos 50 trabajadores humanitarios extranjeros pertenecientes a la ONU y a ONG's siguen esperando la visa del gobierno birmano para entrar el país, indicaron responsables onusianos.
Además, la ONU afirmó este martes que la junta militar birmana está obligando a los supervivientes del ciclón a dejar sus localidades para trasladarlos a otras partes del país.
En un informe interno sobre la situación en Birmania, donde según la junta militar el ciclón dejó a 62.000 muertos y desaparecidos, la organización internacional afirma que está analizando cómo tratar esta cuestión.
"Existe un número creciente de informes de familias que están siendo desplazadas por la fuerza a localidades no afectadas. Se debe tomar una decisión sobre qué grupo se encargará de esta cuestión", según el informe.
La ONU planifica su acción de ayuda humanitaria en categorías, o grupos, tales como sanidad, educación o logística.
Este parece ser el primer informe, desde que el tifón arrasó Birmania el 2 de mayo, de desplazamientos forzados de aldeanos por parte del ejército birmano, que ha dirigido el país con mano de hierro desde 1962.