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 Venus prosiguió su campaña hacia su tercer título individual consecutivo en Wimbledon, el sexto en total, tras arrasar a Safina por 6-1 y 6-0, en menos de una hora de juego.
Su victoria le permite disputar el sábado la final contra su hermana Serena, que necesitó de todas sus fuerzas para vencer a la también rusa Elena Dementieva en el primer partido del día en la Pista Central del All England Club.
Este discutido sistema del ranking de la WTA puede ponerse en cuestión después de ese encuentro.
Venus apenas tuvo que sudar para llegar a su octava final de Wimbledon, la cuarta en la que se enfrentará a Serena en la hierba londinense.
La estadounidense, de 29 años, ganó con facilidad el primer juego del partido para luego quebrarle el servicio a su rival con cierta tranquilidad.
Safina no tuvo mucho que ofrecer. No mostró variedad en su juego ni tampoco intentos de mezclar ángulos o intentar tiros profundos. En resumen, no tenía un plan B.
Todo lo que pudo hacer Safina era pegarle a la pelota con dificultad. Y el resultado inevitablemente fue una serie de errores que precipitaron su derrota. La número uno del mundo pudo quedarse con su servicio en el sexto juego, pero no tuvo la más mínima posibilidad de inquietar a Venus, que selló la victoria en 51 minutos.
PERFECCIONAR EL SISTEMA
La WTA cambió hace poco la forma en que se calcula su clasificación mundial, asemejándola a la que tiene la competición masculina.
Sin embargo, es posible el sistema tenga que perfeccionarse.
Venus es la número tres del mundo y la tercera cabeza de serie en Wimbledon, pero hay pocas dudas de que es la mejor jugadora que existe sobre hierba.
Tras el partido, se le preguntó si sentía que había "derrotado al ordenador", en referencia a su superioridad frente a Safina, una número uno del mundo que nunca ha ganado un título del Grand Slam.
Venus aceptó esa opinión, pero dijo que es demasiado pronto para juzgar el sistema de clasificaciones.
"¿Sabes qué? Lo he hecho (derrotar al ordenador) (...) Supongo que es una buena forma de expresarlo", dijo Venus.
"Pero, evidentemente, en mi opinión, mi registro sobre hierba y mi experiencia me ayudaron mucho hoy", explicó.
Pero Safina, que sufre otra decepción en un Grand Slam, defendió su posición como número uno del escalafón.
"En los últimos cuatro Grand Slams he alcanzado, como mínimo, la semifinal", dijo la rusa. "Creo que éste es el resultado de cómo se juega todo el año. No se trata de uno o dos torneos. Es un resultado de torneo por torneo. Día a día".
De hecho, pase lo que pase en la final del sábado, Safina seguirá siendo la número uno del mundo la próxima semana.
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